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Breve historia del tatuaje

Cuando escuchamos hablar sobre tatuajes, solemos pensar que son algo muy actual y

moderno. Aunque ciertamente se ha vuelto más popular en los últimos años, el ser humano

lleva algunos milenios tatuándose. Hay algunos registros de que los primeros tatuajes de las

tribus cazadoras-recolectoras bien pudieron haber sido accidentales, por ejemplo, una

pequeña astilla llena de carbón de un tronco usado para rostizar carne pudo haber dejado una marca en alguno de esos cazadores. Tatuarse se convirtió en una tradición para muchas

culturas antiguas. La evidencia señala que, durante la Edad de Bronce, alrededor del año

3000 a.C., casi todas las culturas ya habían adoptado el tatuaje como una forma de representar

sucesos, rangos sociales y militares, e identidad de tribus. Posteriormente, en Occidente, los

romanos adoptaron esta práctica como una forma de marcar y estigmatizar a esclavos,

delincuentes y desertores, parte de ese pensamiento se heredó a las siguientes generaciones.


¿Por qué se llama Tattoo?


El primer registro de la palabra tattoo se ha encontrado en los diarios de las

exploraciones hechas por el capitán James Cook, en particular en los de su exploración por

el Pacífico Sur en 1769 . Se le atribuye a las lenguas polinesias, específicamente al tahitiano

y el samoano. Ellos lo llamaban tatau, palabra que se refiere a una marca en la piel.

Poco a poco se fue esparciendo la fama del tatuaje entre los marineros, y, por ello, los tatuajes se asociaron con la clase más baja y con los delincuentes, ya que algunos marineros se embarcan

por largos periodos para huír de la justicia. En uno de los viajes de Cook, se descubrió el arte Moko entre los maoríes de Nueva Zelanda. Era un tatuaje tribal que identificaba a cada

individuo y su estatus dentro de un grupo. Hacía a cada persona única e inconfundible;

mientras más complicado era el diseño, mayor era su rango social. Comenzaban a tatuarse a

los ocho años con un proceso que duraba meses y que daba como resultado diseños negros

en espiral con los que se pensaba, podían atrapar la energía cósmica.


Los Primeros tatuadores modernos


El primer tatuador popular de Occidente fue Martin Hildebrandt, cuya tienda de

tatuajes se localizaba en Nueva York en 1859. Hildebrandt fue bien conocido porque sirvió

en el ejército del Potomac en la Guerra Civil de losEstados Unidos (EUA).

Poco tiempo después, la primera máquina de tatuar fue inventada en la ciudad de

Nueva York por Samuel O ́Reilly y patentada el 8 de diciembre de 1891. Estaba basada en

la patente del lápiz perforador con funcionamiento rotativo inventado por Thomas Alva

Edison unos años atrás, en 1876.



Con el tiempo, el tatuaje en Occidente comenzó a popularizarse, sobre todo en los gremios

de soldados y marineros. Estos lo hacían para poder llevar una marca de identificación en su

cuerpo en caso de morir en batalla (Hildebrandt tuvo gran influencia en esto). Durante un

rato, el tatuaje no experimentó un gran crecimiento, casi podríamos decir que este arte se

mantuvo “muerto” por decirlo de alguna manera hasta la década de 1960, en la que tuvo un renacimiento gracias a los

movimientos hippies y a la contracultura, que predicaban la libertad de expresión.


La Evolución del Arte del Tatuaje


Desde entonces, se han ido creando infinidad de herramientas y productos específicos

para la realización de tatuajes, como máquinas de motores ultrarresistentes, agujas de una

extensa gama de tamaños y formas, espumas limpiadoras, cremas para el cuidado de la piel

y el tatuaje, que han revolucionado a la industria. Esto, sin mencionar que, además, el arte en sí, ha sido influenciado por una corriente de artistas de otras disciplinas como el diseño, la arquitectura, la botánica, la ingeniería y muchas otras, que han hecho que los tatuajes de hoy en día sean verdaderas obras de arte sobre la piel. Aunado a ello, el hecho de hacerse tatuajes ha recibido cada vez una aceptación mayor por parte de la cultura popular en Occidente, e incluso en otras culturas, como la Oriental; aunque cierto es que en esta última todavía existe cierto descontento por parte de la sociedad. Ejemplo de lo anterior es que en algunos lugares de Japón no es posible entrar a saunas y baños públicos exhibiendo tus tatuajes, debido a que esto es considerado de muy mal gusto. De cualquier forma, cada día más personas se abren a la oportunidad de admirar y adquirir una o varias piezas de este arte.

Conclusión


Explorar el mundo de los tatuajes es una experiencia fascinante. Cada diseño cuenta una historia única y refleja la personalidad de quien lo lleva. Espero que este recorrido breve por la historia de los tatuajes te haya inspirado a considerar el arte del tatuaje como una forma de expresión personal. Si estás interesado en hacerte un tatuaje, no dudes en contactarme para una consulta. ¡Estoy aquí para ayudarte a dar vida a tus ideas!

 
 
 

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